✨Escuchar tu cuerpo también se practica

Sep 01, 2026 3:01 pm

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✨ Querida ,


Durante mucho tiempo pensé que escuchar mi cuerpo consistía en comprender de inmediato lo que intentaba decirme. Si aparecía cansancio, tensión, inquietud o alguna sensación que no lograba reconocer, mi mente comenzaba a buscar una explicación: quería saber de dónde venía, qué significaba y, sobre todo, qué podía hacer para cambiarla.


Sin embargo, cuanto más intentaba encontrar una respuesta, más me alejaba de lo que estaba ocurriendo en mí. Estaba analizando mi cuerpo, pero no necesariamente lo estaba escuchando.


Con el tiempo comprendí que la escucha corporal no comienza con una interpretación, sino con la capacidad de permanecer el tiempo suficiente para reconocer lo que está presente. Antes de preguntarme «¿por qué me siento así?» o «¿cómo puedo solucionarlo?», descubrí que existía una pregunta más sencilla y, al mismo tiempo, más profunda:

¿Qué estoy sintiendo en mi cuerpo en este momento?


Estamos acostumbradas a prestar atención al cuerpo cuando algo duele, cuando el cansancio se vuelve difícil de ignorar o cuando algún síntoma interrumpe lo que necesitamos hacer. Entonces buscamos aliviarlo, corregirlo o encontrar una herramienta que nos permita continuar, aunque el cuerpo haya comenzado a comunicarse mucho antes de llegar a ese punto.


Su lenguaje se manifiesta en el ritmo de la respiración, en la tensión que aparece en determinados lugares, en la sensación de expansión o contracción, en el impulso de movernos o permanecer quietas, en la dificultad para concentrarnos, en la pesadez, la inquietud o la necesidad de retirarnos por un momento. Todas estas señales forman parte de nuestro lenguaje interno, aunque todavía no sepamos reconocerlas con claridad.


Escuchar tu cuerpo también se practica, no porque haya dejado de hablar, sino porque hemos aprendido a dirigir gran parte de nuestra atención hacia afuera: a lo que necesitamos resolver, a las personas que dependen de nosotras, a las decisiones pendientes y a todo aquello que parece requerir una respuesta inmediata.

Cuando vivimos de esta manera, podemos pasar mucho tiempo sin advertir cómo estamos, hasta que el cuerpo necesita aumentar la intensidad de sus señales para hacerse escuchar.


Volver a escucharlo no significa mantenerte pendiente de cada sensación ni tratar de encontrar un significado para todo lo que ocurre; tampoco se trata de convertir la conciencia corporal en una nueva exigencia, sino de construir una relación más cercana contigo.


Cada vez que haces una pausa para notar tu respiración, reconocer el contacto de tus pies con el suelo, observar tu nivel de energía o sentir dónde se concentra la tensión, fortaleces tu capacidad de percibirte antes de reaccionar. Quizá descubras que necesitas descansar, moverte, respirar con mayor amplitud, guardar silencio, expresarte o simplemente darte unos minutos antes de tomar una decisión. También puedes encontrarte con una sensación que todavía no comprendes, sin que eso signifique que debas resolverla de inmediato.


La escucha comienza cuando puedes reconocer lo que está ocurriendo sin apresurarte a cambiarlo. Desde ahí, la respuesta que elijas puede estar mucho más cerca de lo que realmente necesitas.


Durante los próximos correos quiero profundizar contigo en esta relación con el cuerpo y compartirte prácticas que puedas utilizar en distintos momentos, no como obligaciones que debes incorporar, sino como recursos a los que puedes acudir cuando respondan a tu estado y a tus necesidades.


Para comenzar, quiero invitarte a realizar una práctica suave de trece minutos que preparé para ayudarte a dirigir la atención hacia tu cuerpo desde la calma. No necesitas tener experiencia previa ni alcanzar un estado particular; basta con darte el tiempo para estar presente y observar qué encuentras.


Da clic en el botón para ir a la práctica:

CONECTA CON TU CUERPO



Cuando termines, puedes permanecer unos instantes en silencio y completar esta frase:

Hoy mi cuerpo me está mostrando…


No busques la respuesta perfecta; permite que aparezca una sensación, una palabra, una imagen o aquello que tenga sentido para ti en ese momento. Escuchar tu cuerpo no siempre te ofrece una respuesta inmediata, pero modifica el lugar desde el cual comienzas a buscarla.


Si realizas la práctica, me encantará saber qué reconociste. Puedes responder directamente a este correo o compartir tu experiencia en los comentarios del video.



🌿 Si reconoces que tu cuerpo lleva tiempo enviándote señales y deseas comprenderlas con un acompañamiento más cercano y personalizado, aquí puedes conocer el proceso de BioReconnect:


CONOCE BIORECONNECT



Gracias por tu presencia,

Viridiana Ilhuicamina 🏹

✨ ♾️ Activa tu Magia Infinita ♾️ ✨

www.viridianasanchez.com



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