🏹 Tu cuerpo, tu brújula: un retiro para volver a ti

Aug 23, 2026 1:34 am


Querida ,


Tu cuerpo, tu brújula es un retiro de cuatro días para mujeres, creado como una pausa profunda para salir del ritmo cotidiano, regresar al cuerpo y escuchar con mayor claridad aquello que necesita atención. Sin embargo, antes de convertirse en una experiencia con fechas, prácticas y un lugar definido, comenzó con un deseo muy personal: volver a ese enigmático lugar.


Hace algunos años tuve la oportunidad de guiar un par de retiros en Volcán Laguna, un espacio situado dentro del cráter de un antiguo volcán, frente a la laguna de Santa María del Oro. Desde entonces he conservado la sensación de que no es únicamente un lugar bonito o rodeado de naturaleza. La fuerza de la tierra, la presencia del agua y la intención con la que Beatriz ha cuidado cada rincón crean una atmósfera que invita a bajar el ritmo, mirar hacia dentro y entrar en una relación distinta con una misma.




Regresar tiene para mí un significado especial porque no vuelvo siendo la misma mujer que guió aquellos primeros encuentros. Durante estos años migré a otro país y tuve que aprender a habitar una vida con referencias, ritmos y formas diferentes. Esa experiencia amplió mi mirada, pero también me llevó a escucharme de otra manera, a revisar mis propios procesos y a comprender en el cuerpo mucho de lo que antes conocía principalmente desde el estudio o desde mi trabajo acompañando a otras mujeres.


Al mismo tiempo, continué formándome y profundizando en distintas herramientas relacionadas con la escucha corporal, la regulación del sistema nervioso, el movimiento, el yoga, la meditación, la energía y los procesos de transformación. Con los años, estos recursos dejaron de ser prácticas separadas y comenzaron a integrarse en una manera más completa de comprender el cuerpo y acompañar a otras personas. Por eso no regreso a Volcán Laguna para repetir un retiro anterior, sino para compartir una experiencia que reúne la mujer que era entonces, todo lo que he aprendido desde aquel momento y la visión que hoy sostiene mi trabajo.


El retiro ha sido diseñado como un proceso. No se trata de reunir actividades agradables o espirituales durante cuatro días, sino de crear las condiciones para que el cuerpo pueda desacelerar, sentirse sostenido y abrir una escucha más profunda. El silencio, la meditación, el yoga suave, el movimiento consciente, los rituales, la vibración, el contacto con los elementos y los dos temazcales forman parte de un mismo recorrido. Cada práctica abre una puerta distinta y, al entrelazarse con las demás, permite observar, movilizar, expresar e integrar lo que vaya apareciendo.


Desde esta mirada, el yoga no busca que el cuerpo alcance una postura perfecta, sino que pueda moverse con presencia y reconocer sus propios límites. El silencio no es una ausencia que deba soportarse, sino un espacio para percibir lo que suele quedar cubierto por el ruido. Un ritual tampoco es poderoso únicamente por sus objetos o sus formas; adquiere sentido cuando nos ayuda a reconocer una intención y llevarla a la acción. Cuando cuerpo, presencia e intención se encuentran, dejamos de esperar pasivamente una transformación y comenzamos a participar en ella.


También es importante para mí que esta experiencia esté sostenida por mujeres. Beatriz cuida el espacio; el temazcal será guiado por una mujer que ama profundamente su trabajo y honra la medicina que comparte; otras mujeres estarán presentes en la cocina y en el cuidado cotidiano; Karla me acompañará en la organización, y yo guiaré el proceso y las prácticas del retiro. Mi propio camino como danzante de luna también forma parte de la manera en que comprendo y acompaño estos espacios.



Cuando hablo de energía femenina, no me refiero solamente a un concepto simbólico. Hablo de una forma concreta de sostenernos: escuchar los ritmos, cuidar los detalles, permitir que cada mujer transite la experiencia sin tener que avanzar igual que las demás y crear un espacio en el que no sea necesario estar siempre pendiente de las necesidades de otras personas. Durante esos días, también habrá mujeres cuidando de ti.


La laguna será parte viva de este proceso. El agua nos recuerda que nuestros cuerpos son cíclicos y que la vida necesita movimiento, fluidez, descanso y renovación. Junto con ella estarán presentes la tierra que sostiene, el fuego que transforma y el aire que atraviesa la respiración, la voz y el sonido. No estarán como elementos decorativos alrededor del retiro, sino como distintas formas de regresar a lo esencial y recordar que también pertenecemos a la naturaleza.


Elegí crear una experiencia de cuatro días porque los procesos profundos necesitan tiempo. Al llegar, el cuerpo todavía puede estar respondiendo a los pendientes, las responsabilidades y el ritmo que dejamos afuera. No siempre podemos pasar de la exigencia cotidiana a una escucha verdadera en unas cuantas horas.


Necesitamos aterrizar, sentir confianza, descansar de la necesidad de responder y permanecer el tiempo suficiente con nosotras mismas para que pueda aparecer algo diferente. Cuatro días permiten entrar gradualmente en la experiencia, profundizar en ella y contar también con un espacio de integración antes de regresar a casa.



Tu cuerpo, tu brújula está dirigido a mujeres sensibles, valientes y dispuestas a escucharse con mayor honestidad. No es necesario llegar con todas las respuestas, tener experiencia en yoga o saber exactamente qué se desea transformar. La valentía puede comenzar simplemente con la disposición de detenerse, reconocer el propio ritmo y mirar tanto aquello que nos da vida como lo que puede resultar incómodo.


Muchas mujeres sabemos cuidar, sostener, acompañar y abrir camino para otras personas, pero no siempre nos concedemos la misma presencia. Por eso, antes de preguntarte si deberías asistir a este retiro, quisiera invitarte a imaginar qué sucedería si realmente te dieras estos cuatro días.


  • ¿Qué podrías escuchar si no tuvieras que responder inmediatamente a las necesidades de alguien más?

  • ¿Qué cambiaría si te permitieras recibir?

  • ¿Qué espacio podría abrirse si soltaras una parte de aquello que has sostenido durante demasiado tiempo?


No necesitas responder desde la prisa. Puedes observar qué sucede en tu cuerpo al considerar esa posibilidad y permitir que la pregunta permanezca contigo.


El encuentro coincidirá con la luna nueva, un momento que simbólicamente nos invita a entrar, escuchar y sembrar antes de ver los resultados. Para mí, este retiro representa precisamente eso: la semilla de una nueva etapa y el comienzo de una comunidad que deseo seguir cultivando más allá de estos cuatro días. Mi intención es sostener este encuentro cada año y reunir una tribu de mujeres que quieran habitarse, escucharse, reconocer su poder y acompañarse mientras crean nuevas formas de relacionarse consigo mismas y con su vida.




Tu cuerpo, tu brújula se realizará del 4 al 7 de febrero de 2027 en Volcán Laguna, en la laguna de Santa María del Oro, Nayarit. La experiencia incluye cuatro días y tres noches de hospedaje, alimentación basada en plantas, prácticas y dos temazcales. La transportación hasta el lugar no está incluida. La reserva anticipada puede realizarse en cuatro pagos de $5,225 MXN.


Si hasta ahora no habías revisado la guía o apenas estás conociendo el retiro, aquí puedes descubrir la experiencia completa. Y si algo dentro de ti reconoce este llamado, permite que esa intención encuentre también una acción.


🐚 Conoce todos los detalles y da el primer paso para reservar tu lugar:


Descarga la Guía informativa


Quizá este retiro también pueda ser tu manera de volver: no a quien eras antes, sino a la mujer que hoy está lista para escucharse, habitarse y abrir una nueva etapa.


Con cariño,
Viridiana Ilhuicamina 🏹
www.viridianasanchez.com





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