✨No se trata solo de soltar
Apr 21, 2026 4:06 pm
✨ Querida ,
Se ha vuelto muy común escuchar que hay que soltar, fluir, dejar de exigirse tanto, pausar. Aunque en muchos momentos eso puede ser necesario, no siempre es tan simple aplicarlo directamente.
Para que exista un espacio real donde puedas soltar o fluir, primero tendrías que haber creado ese espacio. De lo contrario, lo que ocurre es que se intenta llegar a ese estado desde la mente, desde un ideal, sin haber transitado lo que está ocurriendo internamente.
Por eso, cuando te encuentras en un estado de activación —ansiedad, saturación, dispersión o incluso irritación—, no se trata solo de querer relajarte o intentar sentirte mejor de inmediato. En muchos casos, lo que se necesita es reconocer ese estado, transitarlo y hacer un pequeño ajuste que permita bajar la intensidad.
Ahí es donde entra algo importante que no siempre se nombra: la capacidad de tu sistema para tolerar lo que estás sintiendo en ese momento. Si esa capacidad es limitada, cualquier intento por “soltar” puede sentirse forzado o incluso generar más tensión y aumentar la intensidad. En cambio, cuando empiezas a ampliar poco a poco ese margen, también se abre la posibilidad de que el estado cambie de manera más natural.
Esto no ocurre de un momento a otro. Es un proceso gradual en el que vas creando espacio interno, no desde la exigencia de estar bien, sino desde la posibilidad de permanecer con lo que hay sin desbordarte.
Ese espacio se genera al permitir que una emoción se exprese, al dejar de contenerla, escuchar las sensaciones de tu cuerpo o darte unos minutos para sentir sin intentar corregirlo de inmediato. También puede implicar notar qué pensamientos o creencias aparecen de forma recurrente y cómo influyen en lo que haces o dejas de hacer.
Porque no siempre es lo que sientes lo que más te limita, sino la interpretación que haces de eso.
Por eso, más que buscar una forma ideal de estar —en calma, ligera o en equilibrio—, puede ser más útil empezar a observar con mayor honestidad tus propios patrones: qué situaciones te activan, qué estado interno predomina, qué pensamientos aparecen en esos momentos y cuáles de ellos te ayudan a avanzar o te detienen.
Puedes hacerlo de forma muy concreta: identificar una situación reciente en la que te hayas sentido saturada y notar como se sentía tu cuerpo, que querías hacer, qué pensaste en ese momento, qué creencia apareció y cómo influyó en tu reacción. No para cambiarlo todo de inmediato, sino para empezar a verlo con más claridad.
Con el tiempo, esa claridad es la que permite que el cambio ocurra, no desde la imposición, sino desde una relación más consciente contigo.
Con cariño,
Viridiana Ilhuicamina 🏹
✨ ♾️ Activa tu Magia Infinita ♾️ ✨
