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¿Nos engorda de verdad la hormona insulina?
¿Es la insulina la clave de todo en la ganancia o pérdida de peso?
¿Cuándo se convierte la "insulina elevada" en un problema?
¿Qué debo comprender sobre la insulina si lo que quiero es quemar grasa acumulada en mi cuerpo?
En esta Newsletter te comparto algunas cosillas que debes saber sobre la hormona insulina y su relación con la ganancia de grasa (cuando está elevada) y la quema de grasa (cuando está baja).
¿Vamos? ¡Vamos! ;)
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¿CUÁL ES EL PAPEL DE LA HORMONA INSULINA?
Que miedo tenemos a la inocente hormona insulina... ¿verdad?
Aunque ya sabrás que en verdad es una hormona muy necesaria, y no es mala de por sí.
La insulina es necesaria y simplemente hace su papel.
Es como la "llave" que permite que la glucosa (azúcar) pueda entrar en las células.
También se eleva con la ingesta de proteína, porque también tiene un papel en el mantenimiento del músculo.
Es la hormona anabólica, por excelencia.
Y es la "reguladora" que hace su trabajo para reducir tus niveles de glucemia (azúcar) en sangre al llevarse la glucosa "para otro lado".
¿CÓMO LA INSULINA FAVORECE QUE ADELGACES (CUANDO ESTÁ BAJA) O QUE ENGORDES (CUANDO ESTÁ ELEVADA)?
Míralo de esta manera:
Tenemos por un lado los momentos de ayuno (no comer) que si tienen la duración necesaria los niveles de la hormona insulina caen a niveles basales y ello permite que podamos acceder a las reservas de grasa del cuerpo (o sea, nos podremos mantener gracias a nuestras reservas de grasa).
Y por otro lado tenemos momentos de ingesta, en los cuales se señaliza que "entra comida” y con ello energía y nutrientes y la hormona insulina se activa para hacer "acopio" y "aprovechamiento" de esta energía y nutrientes de la comida y se predispone a almacenar, quizás, posibles "excedentes".
¿ES DE VERDAD LA INSULINA LA CULPABLE DE QUE ENGORDEMOS O EL CULPABLE ES NUESTRO ESTILO DE VIDA?
Aunque hablemos de la insulina como una hormona casi “engordadora”, de hecho, la culpa no es de ella.
Somos nosotros los que, en el mundo moderno, comemos cada pocas horas y comemos altísimo en carbohidratos.
Y por si esto fuera poco, comemos también muy alto en grasas de mala calidad: aceites de semillas (girasol, etc.), grasas oxidadas, grasas enranciadas, margarinas y otras grasas hidrogenadas, mucho Omega 6... No lo tomamos muy en cuenta, pero también el consumo de estas grasas favorece la resistencia a la insulina, pero no solo... Favorecen también que tengamos un tejido adiposo enfermo. Y no olvidemos que el tejido adiposo debe de ser visto como un órgano endocrino más. O sea, es importante que esté "sano".
Y a veces decimos "ser keto" y no te creas... que también cumplimos este patrón... Procesados con la etiqueta que dice "keto", panes industriales "altos en proteína", exceso de semillas en la dieta, etc.
Y en cuanto al ayuno...
Una ventana de ayuno de 12-14h debería ser prácticamente normal y natural, pero se nos hace un mundo porque tener la insulina estimulada y elevada todo el tiempo hace que siempre tengamos hambre.
Y cuando hacemos una "keto" que "ni-es-keto-ni-es-ná"... Lo mismo aplica, ya que ni nos nutrimos bien, ni alcanzamos la saciedad real, ni llevamos una alimentación que favorezca la desinflamación y la cetosis nutricional... Y el hambre entre ingestas no se llega a regular como debería.
Y cuando esto ocurre... No se trata de hambre de brócoli o de coliflor, sino hambre de carbohidratos refinados: patatas fritas, bollitos, panes, galletas, dulces, chocolates, etc. Eso es lo que parece que "nos pide el cuerpo"...
En fin, que somos nosotros los que forzamos al páncreas a que libere insulina en gran cantidad para intentar revertir las hiperglucemias en sangre (azúcar elevada en sangre) que nos provocamos a nosotros mismos cada pocas horas.
La insulina simplemente quiere hacer su trabajo principal: meter esta energía en las células.
Pero claro, las células también se hartan de ella, esa insulina que todo el rato viene a fastidiar y querer meter más glucosa (azúcar) dónde ya no cabe nada, porque tampoco se utiliza realmente ese combustible (sedentarismo) y las reservas que hay en hígado y músculo esquelético ya están siempre llenas.
Y con el tiempo todo este cuadro puede convertirse en resistencia a la insulina.
Y cuando ese exceso de glucosa (azúcar) en sangre no se necesita de forma inmediata ni la quieren las reservas porque ya están llenas...
¿Sabes que pasa? Lipogénesis de novo. Lipo, whattt??? Sí, el proceso en el cual el cuerpo convierte ese exceso de glucosa en grasa para almacenarlo.
Y aquí lo dejo de momento, no me enrollo más ;)
Mañana más ;)
Un gran abrazo,
Cris
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