🎹 El pianista que cancelaba conciertos porque no le apetecía
Jan 11, 2026 10:21 am
Hay un pianista al que admiro especialmente por una razón muy poco académica:
Cancelaba conciertos porque no le apetecía tocar.
No por estar enfermo.
Ni por problemas técnicos.
Simplemente porque sentía que ese día no estaba para eso.
Se llamaba Sviatoslav Richter.
Uno de los pianistas más respetados del siglo XX.
Un monstruo del repertorio… y cero amigo de cumplir expectativas ajenas.
Richter odiaba grabar en estudio.
Decía que lo ponía tenso, que se escuchaba peor, que no se reconocía.
Prefería conciertos en condiciones raras, con poca luz, a veces incluso tocando casi a oscuras.
¿Te imaginas hoy a alguien diciendo eso en una audición?
—“¿Podrías repetir la toma?”
—“No, gracias. Ya no me vibra.”
Lo curioso es que nadie duda de que fuera un pianista enorme.
Pero si hoy fuera pianista adulto, probablemente estaría pensando:
“No soy constante.”
“Tengo manías.”
“Algo falla en mí.”
A los pianistas adultos casi nunca se nos permite tener criterio propio.
Se nos empuja a encajar en un modelo ideal de cómo “debería” tocar un pianista serio.
Cuando no encajas ahí, no piensas:
“este modelo no es para mí”.
Piensas:
“el problema soy yo”.
Admiramos a los grandes por su personalidad… pero a nosotros nos exigimos ser robots.
Sin estados de ánimo.
Sin días malos.
Sin contradicciones.
Y así el piano deja de ser un lugar donde estar y pasa a ser un sitio donde te examinas constantemente.
Si al leer esto sientes que el piano pesa más de lo que debería, esto tiene solución.
No cambiando de repertorio.
Ni exigiéndote más.
Sino revisando desde dónde te estás relacionando con el instrumento.
Aquí es justo donde se trabaja todo esto con calma:
cómo soltar exigencias que no te ayudan
cómo tocar sin estar todo el rato evaluándote
cómo recuperar una relación más honesta con el piano.
Si ahora mismo sientes que algo de esto te está tocando, échale un vistazo a esto.
Puede ser el punto de inflexión que no sabías poner en palabras.
Pasa un día genial,
Javi
P.D. Tener criterio no es tocar cuando te apetece y ya. Es saber escucharte sin sabotearte.
P.D.2. Si este email te ha hecho pensar en alguien que siempre se exige demasiado al piano, compárteselo. Y si te ha llegado reenviado, puedes suscribirte a la newsletter desde aquí