¿Te pasa que el día empieza con una siesta fallida, sigue con una pelea para comer, más tarde una rabieta, y termina con un niño pegado al pecho o en brazos porque no quiere dormir solo?
Si respondiste que no, teniendo un peque entre 1 y 3 años, entonces estas dentro del 0.1% de mamás "afortunadas"
Y tú, mientras tanto, intentando apagar incendios uno tras otro… sin un minuto real para respirar (es que ni pal baño, LITERAL!!!!🙄).
He escuchado esa misma frase una y otra vez:
“No sé cómo llego al final del día, siento que solo sobrevivo, termino exhausta, no puedo ni dormir pensando que el día siguiente voy a vivir lo mismo"
La verdad es que muchas mamás se acostumbran a ese caos, pero por dentro están deseando un poco de calma.
Yo lo entiendo, porque lo escucho todos los días, y te digo algo: no es que no ames a tu hijo, es que criar así, sin un mapa ni apoyo, es desgastante hasta para la mamá más fuerte.
Quiero que te hagas estas 2 preguntas hoy, y reflexiones sobre ella:
¿Si pudieras mejorar algo en tu día a día con tu hijo ¿Qué sería?
¿De qué forma notas que esto está impactando tu energía, tu tiempo o tu capacidad para atender otras cosas importantes en tu día?
Aquí no hay juicio, solo acompañamiento, no estas sola!
Con amor, mipediatraluz
Dra. Meybol Lorena Ramírez Fernández
Pediatra Puericultor
Consultora en Lactancia Materna Certificada - IBCLC
Certificada en Neurociencias del Sueño infantil
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