Hola:
Hace un tiempo que te mandamos mails desde L'Arcaza y no sabemos si llegaron, si te hicieron reír o si se perdieron entre las promociones y las facturas.
En teatro conocemos bien esa duda. Cuando el público se queda en silencio, desde el escenario hay dos posibilidades: les gustó tanto que no pueden hablar, o se quedaron dormidos. (Secreto del oficio: las dos caras se ven casi iguales con las luces de sala apagadas.)