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Esta semana unos huéspedes decidieron que una manta del alojamiento era una excelente cama para su perro y la historia generó bastante debate.
¿Nueva norma de la casa?
¿Cobrar?
¿Prohibir mascotas?
¿Mandar otro mensaje automático?
Y casi al mismo tiempo estuvimos hablando de otra cosa que está pasando mucho:
el FOMO con la inteligencia artificial.
Parece que si no automatizás, no usás cinco herramientas y no le pedís todo a ChatGPT, quedaste afuera del negocio.
No creo que sea así.
De hecho, Airbnb sigue agregando funciones, cambiando reglas y dándonos cada vez más cosas para configurar.
Pero ninguna herramienta resuelve una cuestión bastante más importante:
saber qué hacer en cada caso.
A veces necesitás una regla nueva.
A veces necesitás mejorar un proceso.
A veces automatizar.
Y a veces simplemente necesitás levantar el teléfono y resolver algo como una persona.
Eso es criterio.
Y cuanto más crece un negocio, más vale.
Por eso esta semana no quiero contarte yo qué pasa cuando alguien trabaja conmigo.
Prefiero que lo hagan ellos.
Estos son algunos de los últimos AlohaDoers que pasaron por mis consultorías y mentorías:
C
Camila dueña, host y gestora
cACCC
Gabriel de @buenosairesalojamiento
Sofía de @zaria.rentals
Y si después de escucharlos pensás que puede ser momento de trabajar sobre tu propio caso, también terminé de renovar completamente mi web.
Ahí podés conocer cómo funcionan las consultorías y mentorías privadas y, si tiene sentido para vos, reservar una entrevista de orientación de 15 minutos.
👉 Ver cómo podemos trabajar juntos
Porque probablemente no necesites otras 200 ideas.
Necesitás saber cuáles aplicar.
Juan 🔑🤙🚀