Airbnb está cambiando bastante.
No solamente cambió la comisión.
También está incorporando nuevas formas de buscar, comparar y descubrir alojamientos.
Cada vez va a importar más que tu anuncio esté completo de verdad:
buenas fotos, configuraciones correctas, información suficiente y, sobre todo, claridad sobre qué tiene de especial tu alojamiento.
Porque si un viajero puede buscar algo tan específico como:
"un lindo altillo cerca de la Torre Eiffel",
ya no alcanza con aparecer en París.