Hay una sección de Airbnb que la mayoría completa en 5 minutos.
Y algunos ni siquiera completan.
No son las fotos.
No es el precio.
No son las reseñas.
Es la descripción.
Y antes de que pienses:
"la gente no lee las descripciones"
te diría que el problema es otro.
La mayoría de las descripciones no están escritas para ser leídas.
Están escritas para llenar un espacio.
Entonces encontramos cosas como:
"Departamento cómodo y luminoso."
"Excelente ubicación."
"Cerca de todo."
"Te esperamos."
Y el huésped sigue sin entender:
👉 para quién es el alojamiento
👉 qué experiencia va a vivir
👉 por qué debería elegirlo
Lo mismo pasa con:
- el título
- los amenities
- las reglas
- la guía de la casa
- la información del anfitrión
Son secciones que muchos completan una vez y nunca vuelven a pensar estratégicamente.
Y ahí aparece un problema que veo todo el tiempo:
Los anfitriones creen que tienen un problema de precio.
Pero en realidad tienen un problema de comunicación.
Porque si el huésped no entiende el valor...
termina comparando solamente por precio.
Y eso nos lleva a una conclusión incómoda:
Muchas veces no faltan reservas.
Falta saber práctico aplicado.
No es copiar a tu vecino de Airbnb.
Esto es algo que trabajo muy seguido en las consultorías express.
Entendiendo el producto, el huésped ideal y la propuesta de valor completa.
Porque cuando entendés eso, muchas decisiones empiezan a tener sentido.
👉 Reservar entrevista de orientación para ayudarte con tu anuncio
Juan 🤙🏽