Soy el primero y el último; soy el que vive, soy el que fue muerto; soy vuestro abogado ante el Padre (DyC 110:4).
Un afectuoso saludo a todos,
Este es un breve mensaje sobre lo que hemos visto esta semana desde nuestra clase en vídeo (si no la vieron aún puede hacerlo AQUÍ).
La Proclamación "El Cristo Viviente: El Testimonio de los Apóstoles" señala en uno de sus párrafos:
Testificamos solemnemente que [la vida de Jesucristo], que es fundamental para toda la historia de la humanidad, no comenzó en Belén ni concluyó en el Calvario. Él fue el Primogénito del Padre, el Hijo Unigénito en la carne, el Redentor del mundo. Se levantó del sepulcro para ser las “primicias de los que durmieron” (1 Corintios 15:20). Como el Señor Resucitado, anduvo entre aquellos a los que había amado en vida. También ministró entre Sus “otras ovejas” (Juan 10:16) en la antigua América. En el mundo moderno, Él y Su Padre aparecieron al joven José Smith, iniciando así la largamente prometida “dispensación del cumplimiento de los tiempos” (Efesios 1:10).
El párrafo anterior me ha dado confianza toda la vida y ha eliminado mis recuerdos de temer en una forma desmedida a la muerte. Hoy, a pesar de que al igual que ustedes, no deseo morir, tampoco es me destroce internamente al pensar en cuando llegará el momento de abandonar esta vida. La certeza que mantengo sobre el poder de la Resurrección de Cristo me levanta por sobre esos miedos.
En ese mensaje sólo quiero traerles a la memoria no sólo el poder de la resurrección sino de la expiación completa de Jesucristo. Estamos en días de Pascua y es una época para considerarlo profundamente.
El Élder Dieter F. Uchtdorf dijo algo que me ha conmovido, cada vez que lo leo. Me trae la esperanza que sólo Cristo me da, a través de su poder restablecedor:
No importa que tan completamente arruinada parezca estar nuestra vida. No importa lo escarlata de nuestros pecados, lo profundo de nuestro resentimiento, lo solitario, abandonado o destrozado que parezca estar nuestro corazón. Aun aquellos que no tengan esperanza, que estén desesperados, que hayan traicionado la confianza, que hayan renunciado a su integridad o que se hayan alejado de Dios pueden ser restablecidos. Excepto aquellos escasos hijos de perdición, no existe una vida que esté tan destrozada que no pueda ser restablecida.
Meditemos en esto durante estos días de recogimiento espiritual, en paralelo y después, luego de haber escuchado a nuestros líderes en la Conferencia General, quienes sin duda, nos comunican la paz que sólo Dios nos puede dar mediante Su Hijo.
Testifico que Él vive. Él vive ahora, en este preciso momento en que usted como lector revisa este mensaje. Es un Ser real. Es nuestro Dios, quien nos salva, nos levanta de la muerte y nos restablece.
Les deseo los mejores días de recogimiento espiritual.
Este domingo en la tarde/noche no tendremos clase en vivo debido a que nos basta con las dos sesiones de conferencia del día domingo. Pero es muy probable que la publiquemos cualquier día de la semana, que será anunciado en ClaseVenSigueme.com
Gracias por compartir con nosotros cada semana, en nuestras Clases de Enlace De Fe.
Obispo Hernán F. Toledo
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